Webs a granel
Agosto 11, 2009 • Curiosidades, Desarrollo Web, Diseño Web, Internet, Thaira • Comments
Hace unos años, eran algunos los que se aventuraron a realizar las primeras webs en este paÃs. Los clientes pagaron dos cosas; la novatada de ser los primeros en tener una web y la exclusividad de tener un producto hasta entonces desconocido.
Cientos de webs totalmente planas (poco mas que texto) con alguna imagen de la empresa o el director en pose erguida permitieron generar los primeros debates “internáuticos” en España y entre las empresas ya se empezaba a escuchar cosas como:
Has visto a Pepito, se ha comprado una cosa de esas de Internet. Bah, es tirar el dinero…
El tiempo en el medio digital va mil veces mas rápido que en el mundo real y eso tiene ventajas (evolución, modernización, nuevas funcionalidades…) pero también grandes inconvenientes. El mas grande de ellos fue la aparición de la desconfianza en el mercado causado por esos clientes que veÃan como la página tan exclusiva que les habÃan hecho el año anterior por 500.00o (de aquella pesetas) ahora se veÃa vieja y hasta cutre.

Curiosamente esto no pasa en un caso calcado como el de la informática. Quién no conoce a alguien que se compró la primera grabadora DVD 1x y a los dos meses se tiró de los pelos? La gente sigue comprando grabadoras de DVD, discos duros, webcams y procesadores que en unos meses estarán desfasados.
Poco a poco la evolución web ya no sufre cambios tan repentinos. Hoy en dÃa estas “modernizaciones” son módulos aplicables a esas webs que estén adecuadamente estudiadas para permitir ampliaciones a posteriori. Pese a esto, la desconfianza no ha hecho mas que augmentar por culpa de miles de “falsos profesionales” o “cuñados” surgidos de la nada y amparándose bajo la tan habitual categorÃa no reglada de “diseñador web”. De esta manera resulta muy difÃcil ser económicamente competitivo en este mercado que a veces se podrÃa catalogar de mercadillo.
Tan difÃcil que muchas veces hablando con el cliente tenemos que recurrir a analogÃas, historietas de zapatos, pisos o mesas de tres patas. Stanque se inventa una nueva comparativa, la de las peras.


