
A través de It’s Nice That, he conocido a los Tweenbots, unos diminutos robots que se pasean por las calles de Nueva York para sorpresa de los demás transeúntes.
Kacie Kinzer, un estudiante de la ITP (Tisch School of the Arts ), creó éste curioso ser con el fin de encontrar respuesta a algunas preguntas que se hace en relación a la forma de vivir de las personas en la actualidad: “¿puede un ser humano como objeto recorrer las aceras y las calles junto con nosotros, y al hacerlo, crear una narrativa acerca de nuestra relación con el espacio y nuestra disposición para interactuar con lo que encontramos en él?” , “¿cómo se verÃan nuestras acciones dentro de un contexto más amplio de la relación que surge de la complejidad de la propia ciudad?”
Segun su creador, los Tweenbots son humanos que dependen de los robots para navegar por la ciudad con la ayuda de los peatones que se encuentran. Rodando a una velocidad constante, en lÃnea recta, Tweenbots tiene un destino que aparece en una bandera, y se basan en las personas que se reúnen para leer esta bandera y objetivo en la dirección correcta para alcanzar su objetivo.
Los resultados, como él mismo afirma, fueron inesperados. Cada vez que uno de esos pequeños robots intentaba llegar a un destino concreto, lo consiguió gracias a la ayuda de los demás transeúntes, que lo rescataban cada vez que se quedaba atascado por culpa de una valla o se caÃa por culpa de un bache inesperado. Jamás se perdió o dañó un solo Tweenbot. Como conclusión, Kacie se alegró de descubrir que su pequeño robot se convierte en una historia sobre gente que está dispuesta a comprometerse con una criatura que refleja las caracterÃsticas de la vulnerabilidad humana, de perderse, y sin posibilidades de tener los medios para alcanzar su objetivo por sà solo.
Siempre resulta interesante descubrir, a través de experimentos tan originales como éste, las diferentes reacciones que tiene el ser humano ante situaciones tan aparentemente normales como ésta. Ahora me planteo una (creo) inevitable pregunta: ¿Realmente harÃamos lo mismo si en lugar de ser un pequeño y gracioso robot el que llevara una bandera indicando su destino fuera un desvalido indigente el que necesitara de nuestra ayuda? En cualquier caso, eso es algo difÃcil de saber, asà que, por el momento, si queréis seguir las hazañas de los Tweenbots, ver fotos de sus periplos y conocer un poco más sobre el proyecto, podéis hacerlo en éste enlace.

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